Identifica la causa del fallo, ya sea hardware o software.
Limpia el polvo de los componentes internos y externos, como el teclado, monitor y ventiladores ya sea hardware o software.
Sustituye o repara las piezas dañadas, como discos duros, ventiladores, o tarjetas madre.
(No incluye repuestos – Sujeto a condiciones del servicio)